Todos ecologistas, todos inocentes
Casi toda la energía eléctrica que se consume en Canarias se obtiene quemando combustibles sólidos. Cuanta más energía consumimos más se quema. Cada vez que enciendes una bombilla quemas un poquito de gasóleo o lo que sea que usen. Es un hecho.
Vale que van produciendo según predicciones de consumo y si hoy no enciendes tu bombilla ellos de todos modos quemarán el poquito correspondiente. Lo que también es cierto es que si has estado encendiendo esa bombillita volverás a salir en las próximas predicciones. Si alguien quiere puntualizar esto que nos lo cuente.
Dicho esto, aquí estoy, con el ordenador encendido todavía, con el aparato de música sonando. Y no lo voy a apagar hasta que termine este texto, o hasta que todo en el emule esté descargado. Pero después sí. Tengo una regleta con interruptor así que el consumo después será cero patatero.
Además, desde que dejo de estar delante de la pantalla la apago. Y apago las luces cuando salgo de las habitaciones y también tengo una regleta con interruptor para todos los aparatos del salón. La nevera es lo único que se queda consumiendo siempre, claro.
Intento cuidar del consumo eléctrico como me enseñaron a hacerlo con el agua de niño. Funcionó bien la programación mental que me hicieron porque si oigo un grifo abierto y no puedo cerrarlo me pongo de los nervios. Y lo mismo me pasa con los aparatos.
En el trabajo me gusta apagar el monitor cuando me levanto y acostumbraba a hacerlo con los de los compañeros para que fueran “aprendiendo”, en el buen sentido. Dejé de hacerlo porque a la gente no le gusta, les molesta que les trates de “enseñar” nada. Pero también son ecologistas.
Vivo en el campo y tengo vecinos que acostumbran a dejar focos o bombillas encendidas fuera de las casas todas las noches, todas. Claro y por delante de mi casa pasa un camino vecinal por el que la gente va a 80Km/h y no tiene aceras, por lo que no se puede caminar. Lo que sí tiene son farolas cada 50 m. siempre encendidas, para que los coches vean mejor y puedan pisarle bien, digo yo. El ayuntamiento muy ecologista también. Por cierto, ¡qué poco se ha notado que los verdes están en el grupo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Brígida!
Todos verdes, todos ecologistas, todos tan contentos de camino a la escasez de agua, la subida de los combustibles y los desastres climáticos. Es una pena no aprovechar la asombrosa capacidad productiva de la humanidad en este momento para preparar todo el tejido industrial para un menor consumo y una mayor eficiencia de los procesos.
¡Qué despilfarro más ridículo!





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