Teletrabajo asistido
Los obreros de oficina españoles estamos soportando dos lacras principales, el precio de la vivienda y los sueldos estancados. Las viviendas más baratas suelen estar lejos de los centros económicos donde se ubican las empresas.
El precio del petróleo, o sea, el precio de la gasolina está en un ascenso descontrolado, y nadie sabe dónde se va a parar. Los costes de desplazamiento al lugar de trabajo, por tanto, van a crecer, y nadie sabe hasta dónde.
El teletrabajo parecería una opción ideal pero presenta varios problemas prácticos:
- El empresario no se fía del cumplimiento de horarios del trabajador
- El trabajador no tiene por qué saber cómo mantener la infraestructura necesaria
Así pues propondría la creación una empresa que provea de un servicio similar a un ciber café. Pero sería un ciber café con orientación y servicios profesionales. El empresario dispondría de conexión telefónica y por teleconferencia a voluntad con el trabajador y éste estaría integrado en la red de la empresa según las posibilidades y deseos de esta.
Asímismo el empresario podría pedir informes al responsable de la oficina sobre sus trabajadores.
Se instalaría una de estas oficinas en los pueblos periféricos de las grandes ciudades. Probablemente el trabajador debería seguir asistiendo una o dos veces por semana a la sede de la empresa pero sin duda se reducirían costes para todos.
Los beneficios en calidad de vida del trabajador son evidentes.
El riesgo viene dado por lo heterogéneo de las infraestructuras TI de las empresas españolas y el alto grado de amateurismo de las mismas, que podría hacer muy costoso el establecimiento y mantenimiento de cada tipo de puesto de trabajo de manera que sea operativo y eficiente.





Hola de nuevo.
Uffff, esto que propones, se probó en un delirium tremens de la Xunta de Don Manuel en Ourense, hace años.
Conceptualmente es aberrante crear un centro de teletrabajo, las dos palabras son como agua y aceite.
Creo que lo que se debe hacer es:
1.- Fomentar la conexión de banda ancha en el 100% del territorio, que me permita largarme a trabajar al quinto pino, y disponer de unos megitas de conexión para poder trabajar. Incluso decir, me voy un mes a vivir a Los Monegros y trabajar desde la tienda de campaña.
2.- Formar a los trabajadores, para que sepan configurar y dar uso a sus aparatos para el trabajo, videoconferencia, entornos de trabajo a distancia, colaborativos, etc, etc
3.- Estrechar los vinculos de confianza empresario-trabajador, hay algo demencial en España en este sentido. El empresario se cree con derecho a fagocitar a sus curritos 8H/día, cuando lo que hay que fijar son objetivos, que si no cumples, habrá que ver si hay problemas, o es que te ves las telenovelas en lugar de trabajar.
Tengo una buena amiga que trabaja de comercial en telefónica. Siempre acabamos comentando que su trabajo es perfecto para hacer desde casa. Un PC con banda ancha, una línea telefónica, y es justo lo mismo que tiene en su puesto, pero parece que la empresa no se anima, que hay muchos problemas, incluso técnicos… ¿será que telefónica no se fia de la calidad de sus lineas para que sus trabajadores curren en casa?
Yo creo que a los jefes les da morbo tener a sus pupilos vigilados presencialmente… es una idea carca, igual que hacer vertir de traje a los informáticos… nadie duda que google tiene una estructura laboral envidiable, que en cierto modo le ha llevado a su éxito. ¿por que no la copian? ¿por que en España hasta el repartidor de Carrefour es obligado a llevar traje?
Sólo hay una respuesta, el empresariado es CARCA y estamos sufriendo todavía la resaca de 8 años de Aznarismo, donde la venta de trajes se disparó :-).
saludos.. que rollo me he tirado.
Tienes razón en que la situación actual no animaría a un asunto así, lo que me planteo es su idoneidad cuando el litro de gasolina esté a 3 euros, por ejemplo. Cuando el coste de la energía que consumes desplazándote hasta tu lugar de trabajo no sea despreciable, como se supone que es ahora.
Y está claro que un centro de teletrabajo parece una aberración, pero si cambian las condiciones económicas puede ser una manera de rebajar costes, tanto para empleado como para el empresario.
Además está claro que los empresarios deberían fijarse en criterios de producción y rentabilidad a la hora de valorar a sus trabajadores, pero lamentablemente eso significaría un trabajo de control que el empresario no sabe hacer, en la mayoría de los casos.
Y digo que no sabe hacerlo aún teniendo claro que es precisamente ése el trabajo de un empresario, pero bueno. entre subvenciones y favoritismos el tejido empresarial español nunca premia al eficiente sino al enchufado o al que nos puede enchufar.
¡¡¡Y encima todo Cristo con horarios partidos!!! ¡¡¡Qué asco vivir aquí!!!
Muchas gracias por el comentario.