Gran amigo

No sé si esto es un plan de negocio o la puesta en situación de una historia.
Un tipo solitario se instala webcams por toda la casa para ser vigilado. Tiene miedo de que le pase algo, gritar y que nadie lo ayude. Paga un servicio para que siempre haya gente vigilando las cámaras activadas por sensores de movimiento. Las cámaras cubren cada punto de la casa.
El proveedor del servicio recluta a los vigilantes entre gente con ojos disponibles. Impedidos, ancianos, desempleados, voyeurs. El vigilante sólo tiene la imagen de la cámara y dos botones, etiquetados como ¡Alerta! y ¡Aquí estoy!.
El protegido, como llaman al cliente, no sabe quiénes lo vigilan en cada momento, sólo saben que es gente de otros países y que sólo verán media hora de su vida hasta que le vuelva a tocar, semanas o meses más tarde.
El único derecho del protegido es, tres veces al día, levantar los dedos en forma de cruz hacia la cámara, antes de cinco segundos sonará un gong en la casa. Así sabe que está siendo vigilado.





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