Un futuro negocio para los de siempre

Calle de Barcelona

Leo hoy una noticia en El País que me da que pensar. El gobierno está preparando un plan para liberar de cemento el primer kilómetro de costa del territorio español. Olé. Nada de expropiaciones, no, claro, mediante compras y compensaciones. O sea, dinerito para los que se dejen, o sea, para los que fallaran en la inversión que ya destrozó la costa.

La ley esa de costas ya existe hace años pero no se cumple. Como es un delito difícil de detectar. No sólo son delitos de muchos metros cúbicos de volumen, además tienen cientos de trabajadores y empresas cobrando y cotizando y anuncios en prensa vendiendo el producto del delito. Además muchos se inauguran con el político de turno presente.

Y en los aeropuertos pasándole perros a las maletas para encontrar un kilito de algo. Parecerá que no tiene que ver, pero me sorprende la impunidad de unos delitos y la persecución milimétrica de otros. No lo entiendo y me parece una injusticia estructural en nuestra sociedad, persigamos los delitos de pobres, no los de los ricos, pobrecitos.

Cuando alguien invierte tanto dinero en estas construcciones es porque saben que no van a ir a la cárcel por incumplir la ley. Y eso sólo se sabe cuando te lo han asegurado políticos, jueces y otros poderes. El que no tenga esta garantía no entra en el negocio, con lo cual se queda como monopolio para las familias y lobbys agraciados. Gran negocio.

Y ahora, cuando empiece a bajar el precio del ladrillo y nos acercamos a un periodo difícil en el que quebrarán muchas empresas turísticas vendrán estos capitales a comprar a precio de ganga. Y cuando el estado quiera aplicar la ley lo hará compensando a los mismos que la quebraron, que habrán cobrado dos veces por el mismo delito. Pero es que ellos se merecen vivir así de bien, como han hecho toda la vida.

¿Se entiende el razonamiento? Tampoco soy analista económico ni político así que si no lo has entendido lo podemos comentar.

Baso esta predicción en otra que hice hace años y que hizo que todos a mi alrededor me miraran como a un loco: Algún día tendrá que bajar el precio de la vivienda. Esta afirmación ha sido un anatema todos estos años. Y mira que se basa en un principio básico aceptado por todos (aunque no para este caso): Todo lo que sube tiene que bajar.

Lo que no se puede pronosticar es si será un bajada suave o crítica. Si la podrá contener el estado haciendo uso del presupuesto del estado o se producirá en forma de crack económico.

Me podría alargar con esto pero merecería su propio espacio.

Resumiendo, de aquí a unos años veremos al estado comprar moles que nunca debieron hacerse para poder derribarlas. Doble coste y los beneficios siempre para los mismos, los protegidos, los que siempre ganan, pobrecitos.


~ por javitoron en 4 Noviembre, 2007.

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